Anticipando el Riesgo en la Frontera de la Minería 4.0

En el reciente Foro GMG Santiago 2026, fuimos testigos de cómo la robótica autónoma y la IA están redefiniendo la extracción de mineral. Sin embargo, en MonkeysLab entendemos que a mayor autonomía, mayor es la superficie de exposición.

Nuestra presencia en el foro tuvo un objetivo claro: analizar la brecha entre la innovación operativa presentada y las exigencias de la nueva Ley Marco de Ciberseguridad (21.663). Validamos en terreno que el verdadero desafío para la industria en 2026 no es solo mover la roca, sino asegurar la integridad del dato que ordena moverla. Estamos listos para blindar la operación minera del mañana.

En la convergencia entre robótica, IA y minería, la ciberseguridad se convierte en un factor estructural. La resiliencia digital es tan crítica como la seguridad física, pues sin integridad de la información no hay operación confiable. Guillermo Aresti – MonkeysLab

Pero la conversación no termina ahí. La minería 4.0 abre un nuevo escenario donde convergen sensores inteligentes, gemelos digitales y sistemas de control distribuidos. Cada uno de estos elementos, aunque potencia la eficiencia, también introduce vectores de riesgo que requieren una mirada holística. La continuidad operacional ya no depende únicamente de la maquinaria, sino de la resiliencia de la infraestructura digital que la sostiene.

En este contexto, la Ley 21.663 se convierte en un marco ineludible: obliga a las compañías a integrar la ciberseguridad como parte del diseño de sus procesos, no como un agregado posterior. La trazabilidad de los datos, la protección de algoritmos de IA y la defensa frente a ataques de manipulación son ahora tan críticos como la seguridad física en faena.

En MonkysLab creemos que la clave está en anticipar. No basta con reaccionar ante incidentes; es necesario construir arquitecturas seguras desde el inicio, con monitoreo continuo y protocolos de respuesta que se adapten a la velocidad de la innovación. Nuestro compromiso es acompañar a la industria en este tránsito, ofreciendo soluciones que combinan experiencia técnica, cumplimiento normativo y visión estratégica.

La minería del futuro será autónoma, sí, pero también deberá ser confiable. Y esa confianza se construye blindando datos, protegiendo la operación y asegurando que cada avance tecnológico se traduzca en valor sostenible para las organizaciones y para el país.